
William Albeiro Garcés, a sus 40 años y contra viento y marea se graduó de Filosofía en la Universidad del Cauca en Popayán.
Es un ciudadano oriundo de la vereda La Medina en el municipio de Bolívar, Cauca que culminó sus estudios básicos en esa población y decidió viajar a la capital para emprender una nueva etapa no sin antes, trabajar vendiendo dulces en su pueblo para sostenerse económicamente.

Un incidente le generó una discapacidad, la cual nunca ha sido un impedimento en su diario vivir. Prueba de ello es que logró culminar su carrera y recibir su diploma.
William Albeiro quien vive solo en una habitación en el barrio El Empedrado, ha demostrado que con esfuerzo, dedicación, confianza y dejando a un lado la discriminación y los malos comentarios, los sueños se alcanzan.
Hablar con él, es escuchar una historia de vida que se merece todos los reconocimientos y la admiración. Agradece todo el apoyo que ha recibido en su proceso.
Tiene claro que mientras algunas personas buscan una vida con ‘lujos’, para él lo más importante es superarse a través del estudio. Por eso desde ya sueña con un posgrado o una especialización.
Al preguntarle sobre por qué decidió encaminarse por la filosofía su respuesta fue: “es un reto para mí”.
Al pedirle un mensaje para los jóvenes de hoy en día, afirma: “hoy ellos ya no quieren estudiar, o no quieren trabajar, están muriendo en vida al desviarse por los caminos de las drogas, el alcoholismo o la delincuencia”.
Antes que William Albeiro pueda continuar con sus estudios, debe recibir una diagnóstico o procedimiento especial para su discapacidad. Ese tratamiento lo realizan en Cartagena.
Los trámites ya están avanzados, pero ahora, él necesita los recursos para viajar a esa ciudad con su acompañante, permanecer dos semanas mientras dura la valoración y retornar en una mejor condición para que así logre seguir forjando su historia de vida.
Hoy, William Albeiro nos dejó claro una vez más que “los límites solo están en la mente”.
Por Oscar Solarte